INTRO
Yo fui el hombre que estuvo a
punto de atrapar al Lobo Viejo
¡Delinquiendo!
Ah no me creen
Pues yo era el único en la
división que podía hacerlo…
O mejor dicho, el último
¡Los había matado a todos con sus
propias manos!
Pero yo era más astuto,
Sabía que el Lobo Viejo se
escondía hábilmente
Y luego salía por cualquier
lugar, pero tenía un plan
Así que me disfracé de una hermosa chica
No, hablo tonterías,
Así que me disfracé de mí mismo
Porque yo era suficiente hombre
para enfrentármelo
EL BAR
Al día siguiente lo contacte
gracias a un viejo amigo que consume estupefacientes, hierba y toda esa clase
de cosas…
¡Jamás les diré su nombre!
Quedamos en encontrarnos en un
bar a las afueras de la ciudad
Ahi estaba el Lobo Viejo
Él era un personaje rudo, de
pocas palabras
Yo… tenía un lapicero… (sonríe y
luego ríe como loco)
…Suficiente
Cada sílaba que él pronunciara
iba a estar registrada en la grabadora de sonido que tenía incrustrada en el
lapicero.
Y por si fuera poco también tenía
una microcámara de video, el plan perfecto.
Cuando , se animó a hablar me
dijo
Hey bambino, lo que tu deseas es
un poco de droga ¿no es cierto?
No… yo te deseo a ti… en sentido
figurado claro está.
Pero en ese momento ya había
registrado su voz
¡Sólo tenía que sacar el maldito
lapicero que lo había guardado en mi camisa!
…para grabar su imagen
Saqué un fajo de dinero y lo puse
encima de la mesa
Le dije: “Quiero un kilo de
clorhidrato de cocaína maldito narcotraficante”
Bueno lo último no lo dije, sólo
lo pensé.
Él me respondió: “¿Hey hombre
crees que esto es un mercado?, la droga no es pollo bambino te daré 20 gramos”.
Y puso el paquete encima de la
mesa
Esta era mi oportunidad
Saqué rápidamente el lapicero de
mi camisa y ¡lo clavé en la mesa!
El Lobo Viejo me miró sorprendido
y le dije
Es justo lo que quiero
Entonces se levantó y se
fue tan rápido como vino...
Todo me hubiera salido tan bien...
Si no fuera porque la cámara
estaba en la maldita punta del lapicero...

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